10 cuidados esenciales para el Paciente con Alzheimer

El paciente con Alzheimer necesita tomar los medicamentos para la demencia todos los días y estimular el cerebro de diversas formas. Por eso es recomendable que sea acompañado por un cuidador o familiar, porque al estar acompañado es más fácil mantener los cuidados necesarios y disminuir la progresión de la pérdida de la memoria.

Además, el cuidador debe ayudar a la persona mayor en las tareas del día a día, como comer, bañarse o vestirse, por ejemplo, porque estas actividades pueden ser olvidadas, debido a las características de la enfermedad.

1. Remedios para el Alzheimer

El paciente con Alzheimer necesita tomar medicamentos para la demencia todos los días, como Denepezilo o Memantina, que ayudan a retrasar el avance de la enfermedad y el control de los comportamientos, como la agitación y la agresividad. Sin embargo, puede ser difícil para el paciente tomar los remedios sola, pues se puede olvidar, y por eso el cuidador debe estar siempre atento para asegurarse de que el medicamento se administra en los horarios indicados por el médico.

Sin embargo, también es frecuente que la persona con Alzheimer no quiera tomar los comprimidos. Una buena sugerencia consiste en amasar y mezclar los medicamentos con yogur o sopa, por ejemplo.

Lea más acerca de los principales medicamentos utilizados en el tratamiento de la enfermedad de Alzheimer.

2. Entrenamiento para el cerebro

Hacer juegos

El entrenamiento de las funciones cerebrales se debe hacer diariamente para estimular la memoria, el lenguaje, la orientación y la atención del paciente, pudiendo realizarse actividades individuales o en grupo con un enfermero o terapeuta ocupacional.

El objetivo de las actividades, como completar rompecabezas, ver fotos antiguas o leer el periódico por ejemplo, es la de estimular al cerebro para que funcione correctamente, durante el máximo de tiempo, ayudando a recordar momentos, a mantener a hablar, a hacer pequeñas tareas y a reconocer a otras personas y a sí mismo.

Además, es fundamental promover la orientación del paciente, teniendo un calendario en la pared de la casa al día, por ejemplo, o en el que se indica varias veces al día sobre la cual su nombre, la fecha o la estación del año.

Ver también una lista de algunos ejercicios que ayudan a estimular el cerebro.

3. La actividad física

Hacer actividad física

El mal de Alzheimer lleva a la disminución de la movilidad de la persona, aumentando la dificultad para caminar y mantener el equilibrio, que imposibilita la realización de forma autónoma de las actividades del día a día, como caminar o acostarse, por ejemplo.

De esta forma, la actividad física tiene varias ventajas para el paciente con Alzheimer, como:

  • Evitar el dolor en los músculos y articulaciones;
  • Prevenir caídas y fracturas;
  • Aumentar los movimientos peristálticos del intestino, facilitando la eliminación de las heces;
  • Lento que el paciente permanezca en cama.?

Se debe hacer actividad física todos los días, como caminar o hacer gimnasia en el agua por lo menos 30 minutos todos los días. Además, de acuerdo con la gravedad de la enfermedad, puede ser necesario realizar sesiones de fisioterapia para mantener la calidad de vida. Entienda lo que se hace en las sesiones de fisioterapia para la enfermedad de Alzheimer.

4. Contacto social

El paciente con Alzheimer debe mantenerse en contacto con amigos y familiares para evitar el aislamiento y la soledad, lo que lleva al aumento de la pérdida de capacidades cognitivas. Así, es importante ir a la panadería, pasear por el jardín o estar presente en el cumpleaños de los familiares, para hablar e interactuar.

Sin embargo, es importante estar en lugares tranquilos, ya que el ruido, puede aumentar el nivel de confusión, dejando a la persona más agitado o agresivo.

5. Adaptación de la casa

Baño adaptado para discapacitados

El paciente con Alzheimer tiene mayor riesgo de caer, debido al uso de medicamentos y a la pérdida de balance y, por eso, su casa debe ser amplia y no debe haber objetos en los lugares de paso.

Además, el paciente debe usar zapatos cerrados y ropa cómoda para no caer. Ver todos los consejos importantes sobre cómo debe adecuar la casa para prevenir caídas.

6. Cómo hablar con el paciente

El paciente con Alzheimer puede no encontrar las palabras para expresarse o incluso no entender lo que se les dice, no cumpliendo órdenes, y, por lo tanto, es importante tener calma mientras se comunica con él. Para ello, es preciso:

  • Estar cerca y mirar a los ojos al paciente, para el paciente darse cuenta de que están hablando con usted;
  • Sostener la mano del paciente, para demostrar cariño y comprensión;
  • Hablar tranquilamente y decir frases cortas;
  • Hacer gestos para explicar lo que está diciendo, por ejemplo en caso de que sea necesario;
  • Usar sinónimos para decir la misma cosa para el paciente comprender;
  • Escuchar lo que el paciente quiere decir, aunque sea algo que ya he dicho varias veces, pues es normal que él repetir las ideas.

Además de la enfermedad de Alzheimer el paciente puede escuchar y ver el mal y, por tanto, puede ser necesario hablar más alto y de frente al paciente para que escuche correctamente.

Sin embargo, la capacidad cognitiva del paciente con Alzheimer está muy alterada y siga las indicaciones al hablar, es posible que, aún así, este no entienda.

7. Cómo mantener el enfermo seguro

En general, el paciente con Alzheimer no identifica los peligros y puede poner en riesgo su vida y la de los otros y para minimizar los peligros, se debe:

  • Poner una pulsera de identificación con el nombre, la dirección y el teléfono de un familiar en el brazo del paciente;
  • Informar a los vecinos del estado del paciente, en caso necesario, ayudarle;
  • Mantener las puertas y ventanas cerradas para evitar que se escape;
  • Ocultar claves, principalmente de la casa y del coche, ya que el paciente puede tener voluntad de conducir o salir de la casa;
  • No tener objetos peligrosos visibles, como las tazas o los cuchillos, por ejemplo.

Además, es fundamental que el paciente no caminar solo, debiendo salir de casa siempre acompañado, porque el riesgo de perder es muy alto.

8. Cómo cuidar de la higiene

Con el avance de la enfermedad, es común que el paciente necesita ayuda para realizar su higiene, como bañarse, vestirse o peinarse-si, por ejemplo, ya que, además de olvidarse de ello, deja de reconocer la función de los objetos y cómo se hace cada tarea.

Así, para que el paciente mantenga limpio y cómodo, es importante ayudarle en su realización, mostrando cómo se hace para que este pueda repetir. Además, es importante que se coloca en las tareas, para que este momento no le cause confusión y genera agresividad. Ver más en: Cómo cuidar de una persona acamada.

9. Cómo debe ser la alimentación

El enfermo con el mal de Alzheimer pierde la capacidad de cocinar y, poco a poco, va perdiendo la capacidad de comer por la propia mano, además de poder tener dificultad para tragar. De esta forma, el cuidador debe:

  • Preparar comidas que gusten el paciente y no dar alimentos nuevos a probar;
  • Usar una servilleta de papel grande, como un babero,
  • Evitar hablar durante la comida, para no distraer al enfermo;
  • Explicar lo que está comiendo y para qué sirven los objetos, tenedor, vaso, cuchillo, en caso de que el paciente rechace el alimento;
  • No contrarrestar el paciente si él no quiere comer o si quieres comer con la mano, para evitar momentos de agresividad.

Además, puede ser necesario, hacer una dieta indicada por un nutricionista, de modo a evitar la desnutrición y, en el caso de problemas de deglución puede ser necesario hacer una dieta blanda. Leer más en: ¿qué comer cuando no puedo masticar.

10. Qué hacer cuando el paciente está agresivo

La agresividad es una característica de la enfermedad de Alzheimer, manifestándose a través de amenazas verbales, violencia física y destrucción de objetos.

Normalmente, la agresividad surge porque el paciente no comprende órdenes, no reconoce personas y, a veces, por sentir frustración al darse cuenta de la pérdida de sus capacidades y, en estos momentos, el cuidador debe mantener la calma, buscando:

  • No discutir ni criticar el paciente, desvalorizando la situación y hablar con calma;
  • No tocar a la persona cuando está agresiva;
  • No mostrar miedo ni ansiedad cuando el paciente está agresivo;
  • Evitar dar órdenes, aunque simple en ese momento;
  • Retirar objetos que puedan ser arrojados de la proximidad del paciente;
  • Cambiar de tema y animar al paciente a hacer algo que le gusta, como leer el periódico, por ejemplo, de modo a olvidar que provocó la agresión.

En general, los momentos de agresividad son rápidos y pasajeros, y por lo general el paciente con el Mal de Alzheimer no se recuerda del acontecimiento.

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