5 cambios comunes en el post-parto

Tras el parto, la mujer debe estar atenta a algunos síntomas que pueden indicar enfermedades que deben ser correctamente identificadas y tratadas por el médico para garantizar su salud y bienestar. Algunos de los síntomas que no deben ser ignorados son fiebre, pérdida de gran cantidad de sangre, secreción con mal olor, fiebre y falta de aire.

Con la aparición de cualquiera de estos síntomas, la mujer debe ir rápidamente al hospital para ser evaluada y tratada de forma adecuada, ya que estos síntomas pueden indicar problemas graves, como la retención placentária, trombosis o embolia, por ejemplo.

5 cambios comunes en el post-parto

Indicamos aquí los síntomas y tratamientos de algunas de las situaciones más comunes después del parto. Ellas son:

1. La Hemorragia post-parto

La pérdida de grandes cantidades de sangre por la vagina, normalmente, ocurre en las primeras 24 horas tras el nacimiento del bebé, sin embargo, este cambio también puede ocurrir hasta 12 semanas después del parto normal o cesária debido al desprendimiento abrupto de los restos de la placenta o rotura uterina.

La hemorragia post parto se caracteriza por la pérdida de mucha sangre de forma repentina y por el sangrado vaginal intenso, siendo necesario cambiar el amortiguador de hora en hora. Vea cuándo preocuparse por el sangrado post parto.

Lo que debe hacer: Debe ir inmediatamente al médico, ya que es preciso recurrir al uso de medicamentos que promueven la contracción uterina. El médico también puede realizar un masaje vigoroso en el útero hasta que este se contrae completamente solucionar la hemorragia. Obtenga más información acerca de la hemorragia post-parto.

2. Retención placentária

Después de cualquier tipo de parto, pequeños restos de la placenta pueden permanecer pegados en el útero causando la infección. En este caso hay proliferación de bacterias dentro del útero, siendo potencialmente grave, ya que estas bacterias pueden llegar al torrente sanguíneo y causar septicemia, una situación muy grave que pone en riesgo la vida de la mujer. Aprenda cómo identificar y tratar los restos de la placenta en el útero.

La retención placentária se caracteriza por la presencia de secreción con mal olor, fiebre por encima de 38 grados celsius y la pérdida de sangre oscuro y viscoso, incluso después de ya estar más claro y fluido.

Qué hacer: El médico puede recetar medicamentos para la contracción uterina y el uso de antibióticos, pero muchas veces los restos placentarios sólo se eliminan a través de la legrado uterino, un procedimiento quirúrgico simple, que puede realizarse en un consultorio médico, pero que en este caso, normalmente se hace en el hospital. Entender qué es y cómo se realiza el legrado uterino.

3. Trombosis venosa

El hecho de estar muchas horas acostada, o en trabajo de parto, y debido a la presencia de pequeños émbolos de sangre o de gas, puede ser la formación de trombos que impiden el paso correcto de la sangre a través de los vasos sanguíneos de la pierna. Si el trombo desplazarse, podrá llegar al corazón o el pulmón trayendo mayores complicaciones. La trombosis se caracteriza por la hinchazón de las piernas, dolor en la pantorrilla, ritmo cardíaco acelerado y la falta de aire. Aprenda a identificar la trombosis.

Qué hacer: El médico puede indicar el uso de medicamentos anticoagulantes para facilitar el paso de la sangre como la Warfarina y la Heparina, por ejemplo.

4. Embolia Pulmonar

La embolia pulmonar se produce cuando un émbolo o coágulo llega al pulmón, comprometiendo su irrigación. Con la disminución de la circulación sanguínea, este órgano está comprometido y aparecen los síntomas de falta de aire, dificultad para respirar, dolor en el pecho, aumento de la frecuencia cardíaca, la presión baja y la fiebre. Entienda lo que es la embolia pulmonar.

Qué hacer: El médico puede prescribir analgésicos y anticoagulantes para facilitar el paso de la sangre y el uso de la máscara de oxígeno y en algunos casos puede ser necesario recurrir a la cirugía. Ver como se hace el tratamiento para la embolia pulmonar.

5. Choque hipovolêmico

El choque hipovolêmico, también conocido como shock hemorrágico, es una consecuencia de la hemorragia post parto, ya que esta condición ocurre cuando la mujer pierde mucha sangre, el corazón es incapaz de bombear adecuadamente la sangre a todo el cuerpo.

Este tipo de shock se caracteriza por palpitaciones, mareos, sudor, debilidad, dolor de cabeza muy fuerte y persistente, falta de aire o dificultad para respirar, además de poner la vida de la mujer en riesgo. Sepa cuáles son los primeros auxilios para el choque hipovolêmico.

Qué hacer: Requiere la transfusión de sangre para reponer la cantidad de sangre necesaria para mantener la función de todos los órganos y sistemas. Puede ser necesario más de 1 transfusión, además del uso de suplementos de hierro por algunas semanas. Tras el hemograma indicar la presencia de hemoglobina y ferritina en valores normales, el tratamiento puede ser cerrado.

Cuando el médico buscar

El médico más indicado para tratar los cambios tras el parto aún es el ginecólogo pero lo más importante es ir al hospital, así que observar cualquiera de estos síntomas, que indica cuando ellos se levantaron y su intensidad. El médico puede solicitar exámenes como análisis de sangre y ecografía transvaginal, por ejemplo, para identificar la causa y así iniciar el tratamiento.

La mujer debe llevar un acompañante y puede ser más tranquilo dejar al bebé en casa con la niñera o con otra persona que pueda cuidar de él hasta que pueda volver a casa para poder cuidar de él.

Leave a Reply